jueves, 9 de diciembre de 2010

Carta de Ines Noher


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Pido ayuda para que lo recordemos en Córdoba escribiendo nuevamente algo sobre las tristes circunstancias que rodearon su muerte y procurar que cambie el sistema de pre-internación en las terapias intensivas de Córdoba para atender emergencias en pacientes de todas las edades. Seguimos preguntando sin respuesta al DASPU y, por su intermedio, al Hospital Privaso de Córdoba si esa noche trágica del 26 al 27 de Noviembre de 2010 había camas en terapia intensiva , ya que estamos convencidos que su estado llegó a crítico sin retorno agravado por el rechazo del Hospital a internarlo allí . Nos niegan sistemáticamente con argumentos banales, nuestro derecho a exigir las pruebas de que no había camas en la UTI esa noche, ni en la unidad coronaria, ni en la guardia, donde podían haberlo dejado en observación hasta que se desocupara una cama adecuada para su tratamiento en tiempo acotado. Es absolutamente indispensable que ese sistema vital para los afiliados no esté contaminado de corrupción. Sabemos que Pedri sufrió una descompensación cardíaca esa noche y que su estado se agravó hasta el desenlace fatal, lo cual tuvo que ver con un hecho contundente vivido por nosotros a la par de nuestro hijo: no fue debidamente atendido en la emergencia en su primera manifestación como paciente cardiológico a los 40 años de edad. Solicitamos, lógicamente sin que nos revelen el nombre de los pacientes que ocupaban las unidades, las pruebas de que no había camas esa noche en el Privado. Es crucial, pues los cuidados pre-UTI, (ambulancia, traslados, deambulación por hospitales, demoras innecesarias, rechazos a internar sin motivo comprobable), están causando muertes evitables en Córdoba, como lo revelan repetidos informes que están apareciendo en la prensa hace tiempo. En el caso de Pedro si había camas, el DASPU no cumplió con el compromiso a sus afiliados de controlar que los prestadores brinden los servicios contratados. Es menester que DASPU acredite fehacientemente y con compromiso total por sus afiliados, que los prestadores de buenas unidades de alta complejidad en Córdoba bajo contrato, como el Hospital Privado, no se reserven camas para sus propios afiliados y para los pacientes "VIP" de aseguradoras de Salud en tanto fleten en unidades de traslado que no cuentan con los más elementales recursos tecnológicos de hoy en día, a los que consideran de afiliados de "segunda", entre ellos los miembros de las familias de los agentes de la Universidad Nacional de Córdoba. Hemos confiado que DASPU exige el cumplimiento de los contratos en nombre de sus afiliados sin discriminación de ningún tipo. Todos nuestros pedidos de pruebas hasta ahora, reiterados y puestos a reconsideración, no fueron siquiera elevados por DASPU al rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba para conocimiento del Honorable Consejo Directivo y la Sra. Rectora, en tanto las respuestas burocráticas, nos niegan la información probatoria contundente requerida: número de unidades, cuáles estaban ocupadas esa coche con código válido generado por computadora de los pacientes que en cada unidad, protegiendo la identidad de los mismos. ¿Están haciendo "lobby" en DASPU con los prestadores que incumplen los contratos y/o esperan nuestro desgaste y que prescriba el plazo para acudir a la justicia?. ¿Por qué no nos mustran pruebas de la inexistencia de camas esa fatídica noche y traicionan la empatía que dicen sentir por nosotros en la búsqueda de una respuesta a este crucial interrogante?. La respuesta no nos traerá de regreso a Pedro, pero es de importancia no solo para satisfacer nuestro más elemental sentido de justicia, sino para otros usuarios del sistema de aquí en adelante. La transparencia del sistema exige se den a conocer a los afiliados los informes contables. Ello permitiría conocer datos relevantes a esta problemática, como: cantidad de traslados en ambulancia por prestador, días de UTI liquidados por DASPU en los últimos 5 años a las clínicas y hospitales bajo contrato, montos abonados por prestador.
Ver lo que dijo el Dr. Rene Favaloro sobre la falta de camas en las UTIshttp://www.youtube.com/arielhalac#p/a/u/2/UQZQPKSZFuA


Inés Noher
DNI 4122591

domingo, 5 de diciembre de 2010













No puedo escribir. No existen las reglas semánticas. Ni las reglas que aprendí de niño. No aprendí a jugar. Ni a leer. No he sido el que fui, ni soy el que soy, ni seré el que imagino.

En este instante solo rige el silencio.

En la sombría noche ha desaparecido, en una injusticia que no tiene nombre, un suspiro que le daba sentido a todo. Y me he quedado sin palabras.

No hay forma de describir el vacío. Tampoco se puede sentir lo que se ha vivido en un año de ausencia.

Pedro se ha ido en la madrugada azul, su partida ha sido un grito. Me reclamo de vuelta a su lado, no estuve, no pude estar.

Ocupado, como siempre he estado, en una vida, en tres vidas, en un sueño, en otro sueño. Esperanzado como siempre he estado, en que mi pequeño mundo se arregle de una vez. En que todo vuelva a tener sentido, en sobrevivir un día mas. Pedro me reclamo de vuelta. Pero cuando llegue ya no estaba, se había ido.

En mis ultimas conversaciones con el ya pude intuir su ausencia. Desde su infinita ternura me extendía un abrazo profundo. Mi hermano siempre fue parte de mí. Yo no me di cuenta de eso del todo, hasta que esa parte mía se desvaneció en una especie de suicidio colectivo, donde no fue el quien se fue, sino todo se evaporo y el quedo solo, clamando por lo que no hay.

Pedro se ha ido, nunca como hoy, nunca como en el pasado año, he sentido mas de cerca la ausencia de todo, la presencia, la endeble marejada que es el cuerpo.

Esta partida me ha dejado seco, en un suelo que abona la tristeza.

Y nunca, como a lo largo de este año, he mirado a mis hijos, el mar y mis propias manos con mas sentido. Nunca, como a lo largo de este año que he tenido que pasar sin Pedro, he tenido que remar tanto para saber que hay un sentido oculto, tanto en la vida como en la muerte.

Jamás me habían matado. Por eso nunca me había quedado sin palabras. Pero la muerte es algo muy simple. Nunca me habían dejado sin algo tan esencial, como la vida misma, por eso hoy ni lloro, ni escribo. Habito solo en esta caja vacía y nunca he luchado mas por encontrarle un sentido a entregarme a la marea que me hace estar aquí y que finalmente me llevara, como lo llevo a el, como se lo lleva todo.